Teddy’s gonna have fun

Teddy’s gonna have fun

Visita de Mire, día 4

Hoy escribo enfadada, que me acabo de dar cuenta de que me ha caducado un cupón de descuento para H&M…teniendo en cuenta los precios que se gastan por esos lares perder un cupón del 50% es señal inequívoca de que estoy idiotizada.
Y tras el minidesahogo me pongo a recordar el viernes…

La mañana empezó como siempre: luces (ainsss, mis persianas), sonido (skype working desde temprano) , acción (desayuno de los pan-papelillos con café). Super-tupper a la mochila y nos vamos de excursión.

La primera parada fue el cementerio, que nos da una idea de como hemos llegado a reventar la burbuja inmobiliaria en España. Vale, puede que esta asociación solo se entienda en mi cabeza, pero es que no puedo dejar de comparar los cementerios españoles, a las afueras y con mini-nichos (pisos de 30 m en la periferia) con los cementerios de Oslo, verdes y en el centro de la ciudad, con mucho espacio para cada lápida (palacetes con jardín en pleno casco histórico). Esto en cuanto a espacios físicos, en cuanto al concepto, también son radicalmente diferentes. Aquí el cementerio es un parque, un espacio plácido y agradabe donde pasear a tu bebé o a tu perro, dónde salir a correr, sentarse a leer…en España siempre esperas que te salga un zombie y se te coma el cerebro. Escribo todo esto y me parece una paja mental pero yo me entiendo.

Siguiente parada: campus-uni-facultad-biblioteca, que está a unos 10 minutos de mi residencia. El campus en sí no es que sea especialmente bonito, pero mi facultad alberga la biblioteca y un montón de salas de estudio grupales, y un espacio para estudiantes con ordenadores, sillones, cafetería…Más de uno en la UGR se tiraría de los pelos después de ver la enorme colección de ficción, de cine y de música, la actualidad de las revistas en la hemeroteca, o las salas de estudiantes con televisores de 42″ (para conectar al ordenador y exponer ideas), por poner algunos ejemplos…

De aquí nos fuimos a Vigeland Park, el sitio más turístico de Oslo y que básicamente es un parque enorme con uan historia parecida al Parque Güell: esto era un señor tenía un montón de tierra y se dijo «Pues me voy a hacer un parque, porque yo lo valgo». Dicho y hecho, se hizo un parque enooooooooooorme y lo llenó de estatuas, unas con más fortuna que otras, desde mi punto de vista, claro…
En este parque decidimos hacer nuestro momento picnic, aprovechando que era un sitio bonito y sin tener cuenta otras variables como que sentarte en un cesped a 6 ºC y con un sol timidillo (autista más bien) puede provocar inicios de congelación.

El camino to y from Vigeland es un barrio idílico de fantasía. Cuando de pequeña te cuentan los cuentos de princesas y príncipes felices que comen perdices, o cuando de pre-adolescente te tragas la versión moderna del cuento (películas de sobremesa americana donde la chica se casa con un tio bueno rubio, tienen dos niños, una berlina y un san bernardo), imaginas que viven en barrios como ese…Como nunca me había creido los cuentos ni las pelis me sorprendió mucho descubrir que existieran esas casas de verdad. He decidido que no me importaría vivir en una de esas, pero a ser posible saltándome el resto de pasos (perdices, marido rubio, niños, coche, perro).

Aquí los museos y en general todo lo visitable cierra a las 16.00 o 17.00 en invierno, así que una vez llegan estas horas tienes que hacerte la pregunta terrible de «¿qué hacemos?». Hay gente que no puede pensar con claridad sin un café (yo) o sin ir al baño (Mire), así que antes de emplearnos a fondo en resolver la espinosa cuestión fuimos directas al Deli de Luca (tipo Starbucks), y ¡Bingo! Pegamos de bruces en una premiere, concretamente la tercera parte de la trilogía Fritt Vilt, que tiene pinta de ser una mierda de horror movie, pero con un director de marketing estupendo, a juzgar por como han forrado de carteles la ciudad. En la premiere nos regalaron unas bebidas energéticas y tuvimos oportunidad de ver uno de los conciertos más bizarros que he visto en mi vida. Me encantó, por cierto. Seis adolescentes con banderas de diferentes países: un emo o dos, un par de chavales que debían ser normales porque no me acuerdo muy bien de ellos, un batería sin camiseta (eso sí, con dos vueltas al palestino, muy útil ¿He mencionado que el concierto era en plena calle?) y un cantante que ahora protagoniza mis mejores sueños: un nerd con pajarita y jersey de pico, tocando el chelo y escupiendo hardcore desde las entrañas. I adore him.
Deleito con una canción de estos niños de la miel (Honningbarnas). Me está costando decidirme entre la que suena bien o la que sale con vídeo pero que suena fatal…venga, me decido por la del video que los Jonas Brothers jarconoruegos no tienen desperdicio:

Bea (la conocisteis en el post anterior) nos había comentado que había una fiesta tipo Oktoberfest en el Uglebo, un pub de estudiantes, así que después del concierto decidimos buscar el sitio, que NADIE conocía. No descarto que fuese por nuestra pronunciación o porque estuvieramos preguntando por él justo en el otro extremo de al ciudad, o por una mezcla de ambos factores…el caso es que no hubo manera de encontrarlo, porque la única persona que nos supo indicar dónde estaba, lo hizo de esta manera:

Esto por si solo bastaría para disuadirme, pero si encima tenemos que coger metro y que estamos en la puerta de un bar donde ponen rock y cervezas con descuento para studenter…Venga, que nos quedamos aquí. DeVille’s, segundo descubrimiento interesante de la semana 😀

Fue una gran noche, de esas de conocer gente (una bibliotecaria muy simpática con la que espero volver a quedar, un par de músicos vikingos, un colega de pasado curioso, al dueño del DeVille’s que nos invitó a una cevecita…) Voy a seguir fiel a mi costumbre de contar poco de las noches 😉 Sólo dejaré una anécdota y una imagen.

La anécdota: conocí a un vikingo que me dijo que veranea en Tenerife y que me pidió que le enseñara a ligar en español porque todas las chicas españolas son muy guapas y morenas y tienen unos preciosos ojos grandes y oscuros. En ese momento se me queda mirando y me dice «Not like you, you have green eyes, you’re not like Spanish girls». Ajá. Así que todas las españolas son muy guapas pero yo no tengo unos ojos bonitos, right? ¿Y qué dices que quieres que te enseñe para ligar?
Como soy una chica super amable le enseñé un par de frases útiles en español, para que pueda entrarles a las tinerfeñas: por ejemplo «Estás muy buena, pequeña zorra», traducido especialmente al inglés para él como «You have really beautiful eyes, sweety». Después le deseé suerte 😀

La imagen: no hay pie de foto, se siente.

Mire, graciès, gran nit, et trobaré a faltar!!

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7 comentarios sobre “Teddy’s gonna have fun

  1. Los escadinavos y sus cellos….(se me ha venido en mente Apocalyptica y sus versiones de Metallica con 4 cellos YEAHHHHH!!!)

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  2. Jajajaja cada vez que leo tu blog , hago un viaje a mis años en Manchester ! Solo que tu estas en Oslo , pero veo que te lo pasas muy bien.
    Disfruta !
    Un abrazo

    Maria

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  3. Es que se me acaba de ocurrir, y tengo que decirlo:
    Soy el chico del barco de la otra entrada, y que sepas que no os cobré porque yo no le cobro a las chicas que son muy guapas, morenas y que tienen unos preciosos ojos grandes y oscuros.
    (Si hubiese puesto esto en cursiva ¿hubiese sonado mal?)

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  4. Me parto contigo Nieves, eres genial. Qué bueno cómo te quedaste con el vikingo con la frase para ligar,jajajaja.
    Así que has descubierto que son reales las casas de los cuentos… jejeje…¿sola vivirías?¿permitirías una compañía cansina y que invade tu espacio… alguna vez…?
    Me alegro de que lo pasarás bien guapa.
    Besos desde los Alpes austriacos!!!

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  5. tia todavía me estoy partiendo con lo de ke si no meo no puedo pensar !! you are the fucking best !!!!!

    (de verdad el pavo del barco nos ha encontrado para ke le paguemos las 40kr ke le debemos…????!!!)

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