Piensa McFly, piensa…

Piensa McFly, piensa…

Llevo días sin escribir, lo sé…

Algunos pensaréis que es por perra (efectivamente), otros que porque estoy con las cuevas (bingo) y otros que porque no me da la gana (pues también, para que nos vamos a engañar).

Pero hay una razón más poderosa que la pereza, el trabajo y mi cara dura, y es que no me acuerdo muy bien cómo seguir, por dónde o con qué…

Estoy segura de que la vida siguió después del concierto de Lady Gaga y la marcha de Mire y la vuelta a la realidad, más que nada porque aquí estoy, vivita y coleando (ups! acabo de darme cuenta de que no le encuentro sentido a esta frase hecha, yo no coleo), pero supongo que perdérmelo fue tan traumático que no recuerdo los días que vinieron después…

Venga, ya en serio,estuve de cuevas y no ha pasado gran cosa. Así que activo el condensador de fluzo y salto directamente hasta el viernes 22 (que en el blog significa ir hacia el futuro, en mi cabeza hacia el pasado; jum, se avecinan cortocircuitos).

VIERNES 22. Shopping day

Sí, el viernes tocó hacer eso que según se cuenta popularmente las mujeres necesitan hacer de vez en cuando para subirse la moral. Bien, yo tengo que decir que después de varias vueltas por todas las tiendas de Karl Johans lo único que me subió fue una hinchazón en el tobillo y una ampolla en el meñique. ¡No hay nada mejor que irse de compras, de verdad! Fui con Agnija y ambas teníamos un objetivo concreto: ella, abrigo; yo, botas. Las dos teníamos tres criterios: bueno, bonito, barato. Las dos terminamos en una tienda de segunda mano probándonos trajes de época, vestidos de los 60 y corsés alpinos. Vale que no nos ajustamos demasiado al plan inicial, pero es que después de 4 H&M, 3 Cubus y xcientas zapaterías en Karl Johans (Mesones) y alrededores empiezas a darte cuenta que a menos que cambies uno de los criterios (probablemente el primero a revisar sea el de «barato») no hay mucho que hacer por aquí…

Curiosamente, ese día había un montón de ofertas de ropa de verano que realmente necesito (que todo el mundo me decía que estaba loca por echar mangas cortas en la maleta, pero de los tres jerseys de lana solo he usado uno una vez, y las camisetas de manga corta no me alcanzan para la semana…). Pero a lo que iba, que ese día los tenderos habían decidido tirar la casa por la ventana y en la puerta de los establecimientos tenías cosas como cuatro prendas por 100 kr. (joder, esto era el ‘mercaillo’: paaaaya, comprame argo, que es a tres leros, me va despreshiá esto por veintisinco kronah mi arma, que te lo toy dando regalao). Vale, tengo que aclarar que quizá esto no sonaba exactamente así, pero el formato «puesto en la calle, mete la mano y rebusca» era exactamente el mismo…
Y la cosa graciosa de que H&M estuviera de rebajas es que alguien, por un estúpido error de cálculo (consistente en no pulsar «Ejecutar transferencia») se encontraba de shopping con el dinero más bien contado, sobretodo si pretendes comprarte unas botas polares por estas tierras.

No os voy a detallar la moda oslense, que en realidad tampoco difiere gran cosa de cualquier otra moda del mundo, pero así resumiendo, me seguí comprando calzas de lana…superado lo de los leotardos de colores, este se convierte oficialmente en mi nuevo vicio. Y también compré unas botas bonitas y calentitas de cuyo precio no quiero acordarme…

Tranquis, ya paro, esto no va a ser la nueva Cosmopolitan.

Después del agotador día de shopping nos fuimos a casa a tocarnos la barriga (a veces creo que soy como esos novios que esperan con cara de asco en la puerta del probador, lo se…pero es que es verdad, ¡¡ir de compras cansa!!), y a prepararnos para la noche, party party!!

Por supuesto me puse mis mejores galas, que equivale a decir que por primera vez en mi historia nórdica, no salí con zapatillas, y nos fuimos Tuyen, Agnija y yo a buscar la fiesta por esos mundos, después de warm-up un poco (tras descubrir sus múltiples sentidos en una sola noche, no pienso traducir esto). Habíamos quedado con Amanda y su novio, unas personillas noruegas muy amables que nos llevaron a un concierto de…bueno, a un concierto. Describir estilos se está haciendo cada vez más complejo, y lo de buscar los nombres de los grupos, casi imposible. Y lo de hablar de ellos, empieza a ser una temeridad, que alguno ya me ha dejado comentarios en el blog 😛

El concierto de esa noche era de algo medio rock-metal-hardcore (misma línea que todos los anteriores, pero esta vez sin video, ya os haceis una idea 😀 ). No estaban mal, pero…juuer, la letra no era para quebrarse la cabeza. Aún sin entenderlos se que cada canción constaba de diecisiete estribillos y una estrofa, aproximadamente…
Eso sí, al menos dejo una foto. Aunque no se ve muy bien, espero que podáis apreciar la estética de La naranja mecánica venida a menos, y con un toque entre futurista y gay (por si no os habéis dado cuenta, se hace grande al hacer click 😀 ):

Tras una interesante charla sobre cine después del concierto (que concluyó con «el cine noruego suele ser una mierda en general», algo que yo no quise discutir, porque vistos los carteles, el chaval tiene más razón que un santo…) nos fuimos para casa, pero las tentaciones acechaban en el camino, concretamente esa noche acechaban en forma de amigos de Tuyen que celebran un cumpleaños y hacen que la bebida corra alegremente en todas direcciones sin pagar una kr. (me estoy acostumbrando a esto de pillar cerveza gratis cuando salimos, el dia que tenga que pagarla yo, me va a doler…). Allí nos quedamos, acompañando a los cumpleañeros, solo para que no se sintieran solos, eh? no por otra cosa…

Esa noche conocí alguna gente más: un chaval polaco que trabajaba en el bar, bastante amable, y la primera persona de por aquí que conozco con coche…normal que no haya tráfico por las calles; también conocí a dos chicos noruegos prototípicos: altos, guapos, fuertes y rubios (uno más que otro…espero que nunca lean esto 😀 ); y jugué con un pompero,…y ya está, corto, que otra vez estoy describiendo las noches más allá de dónde pretendía…

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5 comentarios sobre “Piensa McFly, piensa…

  1. Bueno nieves, eso de que no coleas, lo se por experiencia, aunque ya una vez te dije aquello de «si tuvieras pene (cola) serías perfecta»

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  2. Lady Gaga tiene más clase, esta gente seguro que nunca va por la calle con un traje de filetes…
    Mire: vale, pero baja tus expectativas, sean cuales sean, jiji
    Jaime: sí, ¿tú sabes lo que a mi me gusta un pompero? 😛
    Jorge: ¿me estás diciendo que la perfección se alcanza con un pene? Eso es super machista barra super gay…Por cierto, no resulta de muy buen gusto comentar ciertas cosas en un blog público, tú sabes…ejem, ejem.

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