Desventuras de una española infiltrada en Guirilandia vol. 1

Desventuras de una española infiltrada en Guirilandia vol. 1

¿Hola? Probando, probando…¿Se me lee?
Después de cuatro eras y un milenio sin actualizar el blog tenía que comprobar que aún funciona y, más importante, que me acuerdo de cómo se escribe…
Pensaréis que estoy exagerando pero hace algunos años que mi mayor esfuerzo literario en español se llama Whatsapp, ahí lo dejo. Una auténtica pesadilla para la nazi grammar que llevo dentro.

Si os estáis preguntando cuál es el super evento que me ha hecho volver a escribir tengo dos razones: por un lado justificar la traición a mis principios que algunos ya conocéis y por otro publicar un estudio antropológico sobre la comunidad guirilandesa.

Comencemos por el comienzo, que es como se comienza una historia…érase una vez una pequeña Nieves (el adjetivo pequeña siempre queda mejor en una historia, aunque roces la treintena y la etiqueta de tu ropa lleve montones de equis…), en fin una pequeña Nieves que había decidido que estudiar un master sin pedir un préstamo y trabajando full time y medio era una buena idea. Sobretodo hacerlo en un país donde el sol es una leyenda urbana y el cielo son 50 sombras de grey…Los más avispados ya os habréis dado cuenta de que no era tan buena idea pero para cuando yo empecé a notarlo tenía estrés crónico y la piel como un chino con ictericia.

Para poner remedio a tan desagradable situación decidí que necesitaba unas vacaciones en las Bahamas, donde mi mayor esfuerzo sería levantar ligeramente el dedo índice de mi mano izquierda y decir ‘Linus, otro margarita por favor’. Un apuesto y bronceado camarero se acercaría haciendo equilibrios con un enorme y delicioso cóctel (con sombrilla, por supuesto) en su bandeja for moi, cuyas posaderas se encontrarían en una tumbona junto al mar, toda bronceada del flequillo a las uñas de los pies….pfff, aquí se desinfló el sueño, si yo estaba bronceada es que mis cálculos no eran correctos, algo que confirmé tras un breve y doloroso encuentro con mi cuenta bancaria.

Aquí se empieza a desarrollar el plan B, mucho más acorde a mi presupuesto: uno de esos paquetes baratos de todo incluido en una de las mayores colonias guirilandesas del mundo: Albufeira, en Portugal. Sol, check. Agua, check. Cócteles, check. Mis principios: upsss…no se puede tener todo.

Si no entendéis porqué este paquete traiciona mis principios os lo explico brevemente (ya sé que mi concepto de breve difiere del vuestro, ya…). A ver, resumo en dos puntos:

Mi idea de vacaciones consiste en conocer. En conocer nuevos países, nuevas culturas, ver nuevos paisajes, probar nuevas comidas, ver cómo vive la gente, qué diferencias encuentro con lo que ya conocía, que historia me transmiten los edificios, las calles, los parques, y apreciar esa belleza que cada lugar tiene, y que en cada lugar nuevo es aún más especial. Pasar unos días en una colonia guirilandesa no termina de cumplir con esos requisitos…aunque bueno, cuenta definitivamente como nueva experiencia…

A los que conocéis la costa española, zona levante, Baleares, Costa del sol etc…¿No os duele ver como desde primera línea de playa hasta las colinas cercanas el entorno ha sido sacrificado durante años para construir más y más edificios donde albergar los cientos de miles de turistas de sol y playa? ¿No os duele ver como muchos pueblos han perdido su idiosincrasia para convertirse en macronegocios que sangran a los viajeros a golpe de ‘typical spanish’? ¿O cómo se extienden y consiguen ‘permisos’ las piscinas y campos de golf en áreas que sufren de tremendas sequías? A mi sí, a mi me duele mucho, me sangran los ojos, me parece una aberración…y sin embargo, aquí estoy. En una ciudad de la costa portuguesa sacrificada al turismo de sol y playa y donde los restaurantes sirven sangría con fish and chips. Pupa. Van a tener que darme muchos margaritas para olvidar…

No esperéis que me siga autoflagelando por traicionar mis principios que ya se encarga el karma de ponerlo todo en su sitio: tras un largo día de viaje (sin un solo incidente ¿qué me está pasando?) llegamos a Portugal donde una borrasca, bastante inusual para octubre en el sur de este país, se ha instalado sobre nuestras cabezas para traernos con alegría vientos, rayos y centellas. Yayyyyyy! Toma turismo de sol y playa.

Con esto finiquito por hoy, pero prometo seguir otro día y meterle mano al estudio antropológico que no tiene desperdicio, pero eso será cuando me recupere del mega trancazo que me he pillado y de los efectos de la presión, que por si no lo sabíais, son muuuuuuho peores con un constipado. De nada, ya no necesitáis aprenderlo a mi manera.

Creative Commons License AttributionRepublish
0

Un comentario sobre “Desventuras de una española infiltrada en Guirilandia vol. 1

Deja un comentario

×

You are free to:

 

License

Creative Commons License AttributionCreative Commons Attribution
Desventuras de una española infiltrada en Guirilandia vol. 1