Día 6. Policías, incidentes y la isla de Sentosa

Día 6. Policías, incidentes y la isla de Sentosa

Creo que esta entrada sí que va a ser corta de verdad, ya que pasamos prácticamente toda la mañana «moviendo papeles»: yendo a una comisaría de lujo (de las que se pueden permitir tener gente y todo), denunciando la pérdida del móvil, contando todos los premios recibidos por el personal (se ve que la policía allí es muy querida por el pueblo, de lo que no estoy segura es de si ese querer es un sentimiento totalmente voluntario, guiño guiño), y volviendo al centro a comer en un…venga, a ver si lo adivináis que hay un 50% de posibilidades de aceptar….¡Hawker centre! Era eso o un centro comercial, no hay más opciones en este quiz…

Yo habia pasado toda la mañana sintiéndome muy muy mal y en el hawker centre descubrí la causa, y que le den al patriarcado porque lo voy a contar. Todo mi malestar no era ni más ni menos que la gran alegría de ser mujer con una semana de adelanto. Así que el pequeño (jodido) incidente nos forzó a buscar un centro comercial (fácil) y después a encontrar una salida (muy muy difícil). No sé muy bien cómo pero en algún momento terminamos en un tejado/piscina. Os juro que el VivoCity éste no es un centro comercial normal, es una puta ciudad-capital de país. Y para muestra, otro botón: la estación con el funicular para ir a Sentosa (una islita de Singapur que está a tiro de piedra) también esta en el centro comercial. Material de pesadilla, un laberinto infinito de tiendas plagado de gente. Exacto, cuadra con la definición de «infierno.

En fin, voy a dejar de meterme con centros comerciales, que a este paso le voy a tener que cambiar el título al blog, y a empezar a meterme con Sentosa, que no se me ponga celosona.

Sentosa es una isla que parece creada artificialmente para hacer turistas felices, pero de un modo tan obvio que termina dando grimilla, parece gritar: «Eh, tú, si, tú, turista despistado, deja a los singapurienses trabajar en la ciudad y ven aquí que tenemos de todo». TODO. En un espacio reducido pero magistralmente organizado se las han apañado para meter un Universal Studios, un par de playas, un bosquecito, un león de 37 metros, la tienda de chuches mas grande del mundo, un Hard Rock hotel que ocupa dos manzanas, etc. Y un acuario, que era mayormente la razón por la que íbamos allí.

El acuario de Singapur es un pelín carillo (unos 25 euros) pero es que es un Señor Acuario, con un montón de bichos marinos nunca antes observados por el ojo humano (al menos por MI ojo humano). Sin embargo, y a pesar de la cantidad y calidad de la fauna del lugar, lo más llamativo fue, probablemente, un huevo. Más que los peces nadando en vertical, las serpientes tiesas con el culo enterrado en la arena, los corales, los peces gigantes con todos los colores del espectro RGB, más que los tiburones y las rayas del tamaño de una manta de picnic, más que las langostas azules, las morenas, las descerebradas medusas…Lo más impresionante, y a ver quién me lo discute, es éste huevo:

Huevo de tiburón
Esto, damas y caballeros, no es ni más ni menos que un huevo de tiburón (heterodontus francisci, mundialmente conocido como suño cornudo).

Y no es que ése salió así por defecto de fabricación, no…es que ése es el diseño que la naturaleza ha elegido entre todos los prototipos disponibles. A veces la naturaleza tiene muy mala ostia…

Nuestra última cena en Singapur (tras escapar de la isla de Sentosa, donde por cierto la cola de «escape» tenía como 7 veces la longitud de la cola de entrada) fue en un restaurante coreano (Seoul Garden Hotpot). Pongo una fotito porque estoy muy vaga y no me apetece describir todo eso, y no porque no me acuerde los nombres, obviamente).

Comida coreana deliciosa
Sí, eso de mi bebida son raíces. ¿De qué? Irrelevante. Ñamñamñam

Y con ésto y un bizcocho hasta mañana a las 8, o más bien a las 7, porque nuestro vuelo a Bali era temprano y además yo soy de irme con algo de tiempo al aeropuerto. No por nada, si a mí en verdad nunca jamás de los jamases me ha pasado nada raro viajando…Pero oye, por si las moscas…Y así además nos dio tiempo a ver un trocito del Changi (el aeropuerto de Singapur), que es muy cuco, con su campo de orquídeas y su estanque de carpas y todo…

Aeropuerto de Changi en Singapur
Aeropuerto Changi de Singapur, donde se flipan infinito. Y si no, pinchad en el enlace abajo para ver la movida que se han montado con Harry Potter estos días.

Harry Potter en el aeropuerto de Changi

Y ahora….¡Rumbo a Bali!

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Un comentario sobre “Día 6. Policías, incidentes y la isla de Sentosa

  1. La sensación que me da de Singapur, después de leer estos días tu blog, es que tiene mucho encanto con templos y lugares majestuosos y con mucho color, y muchas opciones de probar comida muy distinta a la que comemos aquí, y gente con muy distintas creencias y forma de vivir. Pero que por otro lado, está tan adaptado al turista que quizá ha perdido mucho del encanto que tendría antes de convertir el país en un enorme tráfico de centros comerciales…

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